Casa kw
Residencial- Utrecht, Países Bajos
Situada en una zona protegida por la UNESCO, esta antigua estructura agrícola fue transformada en vivienda décadas atrás. El proyecto parte de esa historia: conservar lo esencial y adaptar lo existente a una nueva manera de habitar.
Nuestro cliente buscaba algo aparentemente contradictorio pero profundamente humano: espacios que pudieran estar conectados sin perder su autonomía, ambientes funcionales que al mismo tiempo invitaran a quedarse, a detenerse.
Con esta intención diseñamos una nueva distribución que permite usos distintos en dos zonas separadas de la casa, asegurando privacidad sin romper la continuidad del espacio. Cada estancia fue tratada como un refugio en sí misma: cálida, calmada, con materiales naturales y proporciones que invitan a estar, no solo a pasar.

Fotografías — © Mart Goossens para Flare Department

Equilibrio para cada momento
El resultado es un ejemplo de cómo la arquitectura puede ofrecer equilibrio entre lo funcional y lo emocional, entre la estructura heredada y el modo en que deseamos vivir hoy.

Materia clara, memoria presente

Conectar sin disolver los límites

La cocina como pieza de equilibrio
Juntos y aparte
Los espacios se conectan cuando la vida lo pide y recuperan su autonomía cuando es necesario. La arquitectura acompaña ambas situaciones con naturalidad, haciendo compatible la convivencia con la intimidad.





Dos formas de habitar, una sola casa
Los recorridos son claros, las transiciones suaves y la privacidad aparece de forma natural.
Lectura del lugar
Distribución
Desarrollo material
Ejecución

Apartamento PS
Residencial - Utrecht, Países Bajos
Casa LW
Residencial - Utrecht, Países Bajos